Repaso de Descartes

25 02 2007

Esta película necesita Flash Player 7

Para mis alumnos de Filosofía, a los que llevo sin dar clase más de una semana, dejo este artículo para centrar algunos puntos de interés y ver si podemos recuperar el tiempo perdido. Entre la sesión que perdimos por el viaje a ARCO, las dos sesiones del puente, y encima la sesión de la charla que os vinieron a dar, nos hemos retrasado mucho, así que tendremos que apurar un poco.

Para empezar, os dejo la presentación para repasar Descartes. Voy a procurar que la veamos en clase, pero si no fuera posible, la tenéis aquí. Debéis hacer el resumen de Descartes para este Viernes como día máximo. Os podéis guiar por esta presentación, pero recordad que algunas partes son muy esquemáticas. Por ejemplo, las reglas del método tienen que aparecer explicadas en detalle, no meramente enunciadas.

Esta semana, por lo tanto, dejaremos a Descartes listo para examinar y empezaremos ya con David Hume, otro autor de PAU que no estaba muy de acuerdo con lo que decía Descartes. Os explicaré cómo resolver el examen, que tiene que ser la semana que viene, yo os aconsejo el lunes. Mañana hablaremos de todo ello.

Aquí os pongo el link para que les echéis un ojo a las dos obras principales de Descartes:

El discurso del método.

Las meditaciones metafísicas.

Espero que os sirvan de ayuda a la hora de preparar el examen, ya que leyéndole, Descartes se entiende muy bien. Eso es todo, voy a terminar de preparar las clases de esta semana, mientras en la calle se oye un ruido espantoso. No sé cómo estará el tiempo en Avilés, pero aquí sopla un viento que mete miedo.



El meme de Rafa (artículo Off the record)

24 02 2007

Rafael Robles, compañero en las tareas de Filotic (Filosofía y Tic) y profesor cosmopolita, me envía un meme, aunque sabe que no soy muy dada a seguir las cadenas. Ahí voy, Rafa, espero que te guste. El meme pregunta por libros que nos han marcado, gustado, o cuyo contenido hemos incorporado. En primer lugar, debo aclarar que tengo muy mala memoria, así que pondré sólo algunos: La República de Platón, Las meditaciones metafísicas de Descartes, Así habló Zaratustra de Nietzsche, El existencialismo es un humanismo de Sartre, El segundo sexo de Simone de Beauvoir, La estructura de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn, Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carrol, Las preguntas de la vida de Fernando Savater, Sexo y filosofía de Amelia Valcárcel, El mundo de Sofía de Jostein Gaarder, Lo sagrado y lo profano de Mircea Eliade, Los caballos de Troya de Benítez (en la adolescencia), Harry Potter y la piedra filosofal de J. K. Rowling, La Celestina de Fernando de Rojas, La metamorfosis de Kafka, 1984 de Orwell, etc. No pongo más para no aburrir al personal.

Bueno, le paso el meme a Lucía y a Crist¡na.



La caja de Pandora

24 02 2007

Como sabéis quienes cursáis CTS, el enfoque CTS analiza, entre otras cuestiones, las relaciones entre Ciencia e ideología, tema que resulta tabú en muchos escenarios donde nos tropezamos diariamente con teóricos de diversas especialidades que afirman sostener un paradigma y al mismo tiempo postulan su neutralidad.

Quien acuñó el término paradigma fue Thomas Samuel Kuhn en su célebre obra La estructura de las revoluciones científicas. Kuhn argumentaba que la ciencia, en contra de lo que pensaban los positivistas lógicos del S. XIX pertenecientes al Círculo de Viena, no es acumulativa sino que avanza por crisis y revoluciones científicas. De este modo, hay periodos de ciencia normal, otros de crisis y otros de revolución científica. Cuando estamos en un periodo de ciencia normal una comunidad científica defiende su paradigma (el cuerpo de modelos que sustentan su teoría) creando libros de texto, confirmaciones experimentales, escuelas, etc. Después surgen las anomalías que ponen en jaque al paradigma, hasta que aparece una teoría rival que explica las anomalías y además lo que la teoría inicial explicaba.

A los que nos dedicamos a la filosofía nos suele interesar mucho todo lo que supuso el aporte de Kuhn, porque dejó entrever que la idea del científico neutro, amante de la verdad, majete y sin opiniones propias, era un poquito inocente. ¿Existe subjetividad cuando se defiende una teoría que aún está en proceso de contrastación?, ¿hasta qué punto?, si la hubiera, ¿hay que avergonzarse de defender esa teoría por miedo a caer en el desprestigio?

Aunque el mito de la neutralidad de la ciencia es identificado por bastantes científicos investigadores, la mayoría de la población se hace cruces sólo de pensar que la ciencia no sea neutra, o no lo sea en el grado deseable. Obviamente, nos referimos a la práctica de la ciencia, no a los resultados que son operativos, pues esos han quedado demostrados temporalmente mientras no haya pruebas contrarias. ¿Puede haber ciencia sin científicos?, si no es así, hablar de ciencia es también hablar de quienes trabajan en ella. En el fondo, todos los humanos tenemos una ideología, también los que dicen no tenerla. Eso no debería ser malo en sí mismo, ahora bien, asociar esa realidad al conocimiento científico es abrir la caja de Pandora según quién nos esté escuchando, hay temblores de piernas y crujir de dientes. La polémica está servida. ¿Qué opináis vosotros?

Para debatir este punto, podemos sacar a colación al físico francés Jean Marc Lévy-Leblond, quien se muestra contrario a la idea de la neutralidad de la idea basándose en cuatro puntos:

a) Los científicos, que rechazan la responsabilidad de las consecuencias nefastas de su trabajo, reclaman en cambio elogios y reconocimiento por los efectos positivos.

b) La ciencia sería neutra si fuera una forma de conocimiento puro, al margen de influencias externas, pero existen multitud de intereses que influyen en las investigaciones.

c) Ni la ciencia escapa a las influencias directas de los condicionantes sociales ni los científicos se encuentran al margen de la sociedad.

d) La idea de neutralidad sería cierta si el balance entre posibles beneficios y perjuicios fuera equilibrado, pero las estructuras sociales actuales hacen que los segundos sean más probables.

En definitiva, según este autor, el conocimiento no se obtiene de forma totalmente objetiva porque el contexto social determina la producción científica, sobre todo en nuestra época, en la que la mayoría de los trabajos de investigación necesita inversiones financieras y humanas considerables.

P. D. Como postre dejo este breve artículo de un profesor de Madrid que reflexiona sobre este tema y habla de cosas que aparecieron durante la simulación de La cocina de Teresa. Habéis hecho un buen trabajo, hubo grupos que se metieron totalmente en su papel y lo defendieron pese a la dificultad de la empresa. Ahora me falta revisar los informes. Felicidades por el trabajo realizado.



La escalera de Wittgenstein

17 02 2007

Hace un par de días, mientras merendaba en estado catatónico tras seis semanas más que intensas, apareció en la televisión un videoclip que, por su puesta en escena, me pareció una joya. Pertenece al último disco de Antonio Orozco, canción Dime por qué. La canción es normalita pero la estética del video es muy filosófica. Me recordó automáticamente a la escalera de Wittgenstein (pronunciado Bítguenstain). Este señor, de nombre impronunciable, fue un filósofo del siglo XX que analizaba el lenguaje. Escribió una obra llamada el Tractatus pero, curiosamente dijo que su propio libro no era válido, sólo debía usarse como una escalera con la que llegar a ciertos conocimientos. Una vez sabidos, había que tirarla.

Muchas veces los filósofos que conocen esta anécdota la cuentan para decir que con la filosofía pasa lo mismo. Desarrollamos el pensamiento, cultivamos la pregunta, para llegar a respuestas más o menos provisionales, para preguntar mejor, para aprender en el proceso. La escalera no es tan importante, siempre podemos seguir subiendo o abandonar, pero es sólo un camino.

En clase he notado cierta reticencia por parte de algunos alumnos a aprender las grandes teorías éticas. Los profesores de filosofía observamos esta actitud muchas veces, pero no terminamos de acostumbrarnos y nos vamos a casa pensando en ello una vez más. Eso me ha hecho buscar el libro del filósofo español Fernando Savater, Las preguntas de la vida. Recuerdo que cuando lo leí me pareció muy inspirador de cara a la docencia. Un día su autor se pasó por Gijón y me lo firmó, después sus hojas reposaron en la vitrina hasta ahora.

Savater dice, más o menos, lo siguiente:

Si se quieren resumir todos los reproches contra la filosofía en cuatro palabras, bastan éstas: no sirve para nada. (…) En el fondo los filósofos se empeñan en hablar de lo que no saben; el propio Sócrates lo reconocía así, cuando dijo “Sólo sé que no sé nada”. Si no sabe nada, ¿para qué vamos a escucharle, seamos jóvenes o maduros? Lo que tenemos que hacer es aprender de los que saben. (…) “Sólo sé que no sé nada” es una afirmación que hay que tomar de modo irónico. Debe entenderse como: no me satisfacen ninguno de los saberes de los que vosotros estáis tan contentos. Si saber consiste en eso, yo no debo saber nada porque veo objeciones y falta de fundamento en vuestras certezas. (…) ¿No es osado enseñar a filosofar cuando todo el mundo parece que no quiere más que soluciones inmediatas y prefabricadas, cuando las preguntas que se aventuran hacia lo insoluble resultan tan incómodas?

Lo útil, lo seguro. ¿Qué significan esas palabras en la sociedad actual? ¿Es lo útil tan útil como se cree?, ¿quién puede medir la utilidad? Un catedrático de Universidad respondió en una ocasión a un alumno insatisfecho que si quería algo útil se comprase una navaja multiusos. No encontrarle la utilidad a aprender a pensar mejor y a saber cómo la humanidad ha teorizado y de dónde viene la concepción del mundo que tenemos los occidentales es convertirse en algo que los padres nos decían cuando no queríamos estudiar: Vas a ser un borrego. (Lo que Nietzsche llamaría la moral de rebaño). Pero eso sólo se sabe cuando se ha subido la escalera, cuando echas la vista abajo y dices: Buf, menos mal que subí. ¿Qué hubiera sido de mí ahí, en la oscura profundidad?

Querámoslo o no, los resultados de un viaje nunca se conocen hasta que lo hemos terminado. Hay que darle una oportunidad a la filosofía para que ella nos la dé a nosotros. Mientras tanto, podemos aprender a disfrutar del viaje, como recomendaba el poeta griego Kavafis en su poema Ítaca. Así que…, Bon voyage y á Mercredi.



El trampatojo

14 02 2007

niño real

Aquí tenéis una muestra de cómo en el año 1874 Pere Borrell del Caso (Obra Huyendo de la crítica) usaba el trampatojo o “trompe l’oeil” para jugar con el problema de lo real y “mosquear” a su público.

¿Está el niño dentro del cuadro o está fuera?, ¿no es en parte inquietante?, ¿tan mal se está dentro del cuadro que quiere irse, como hacían los magos y brujas retratados en los cuadros que pendían de las paredes de Hogwarts?

 La técnica del trampatojo puede ser de interés para vosotros y vosotras, que estudiáis el bachillerato de Artes. El engaño visual emplea la pintura para crear una sensación extrema de realidad, por la que el espectador, en lugar de su representación, cree ver un objeto real.

 Aprovechando este tema, voy a aclarar el problema de la acusación de círculo vicioso en Descartes. Si recordáis bien, Descartes dijo que no se podía aceptar nada con evidencia si no se comprobaba antes, pues los sentidos nos engañan a veces. Con esa consigna llega a su primera verdad: El Cogito. Pienso luego existo. Pero después de probar que es algo que piensa, necesita probar que no está siendo engañado por el genio maligno porque Dios existe, es bondadoso y no permitiría que él viviera completamente engañado todo el tiempo. El problema llega cuando una de las pruebas que usa Descartes dice que la idea de Dios es en cierto modo evidente porque es innata y nos la ha puesto Él mismo en la “res cogitans” (mente-alma). ¿No debíamos llegar a las verdades evidentes de forma autónoma?, ¿es la existencia de Dios lo que nos asegura que el Cogito es verdadero o es el Cogito y la evidencia lo que nos asegura que Dios existe?

Arnauld acusó a Descartes de círculo vicioso y él trató de defenderse. Hay filósofos que consideran que es cierto que existe un problema en la demostración cartesiana de la existencia de Dios, mientras otros no lo consideran tan relevante. En realidad, la valía de Descartes, lo que le ha convertido en padre de la Filosofía Moderna, es su atrevimiento para ponerlo todo en duda, su búsqueda de la verdad y su interés por las matemáticas como disciplina que podía ayudar a la filosofía a superar su etapa medieval.

Os recomiendo visitar la Escuela de Atenas Moderna en Filópolis. Para aprender sobre Descartes hay que ir al menú de arriba y pinchar en Por autores-Racionalismo-Descartes 1 o Descartes 2 (hay dos apartados). Os deseo buen viaje a ARCO y os recuerdo que hay una tarea por entregar de Descartes. Es un puente largo y habrá tiempo para todo. Una semana sin clases es demasiado …, ¿qué tal si escribís algún comentario en el blog?



Matrix te posee

11 02 2007

El Viernes pasado en clase de Filosofía comenzamos a ver los paralelismos existentes entre Matrix y el pensamiento del filósofo del Barroco René Descartes. Como observé cierto despiste sobre el proyecto de Filomatrix y en qué consistía esta experiencia, he puesto en el Blog una página acerca de este tema, que iré completando poco a poco. Echadle un vistazo.

Mañana continuaremos con la sesión, el Martes iremos dejando al autor tratado y el Viernes no habrá clase porque os váis a ARCO. ¡Qué suerte! Después perderemos dos clases más por las fiestas de Carnaval, así que tendré que poner alguna información extra en el blog que podáis mirar en esos días, ya que si no, no os váis a acordar de nada y lo cierto es que en cuanto veamos Descartes tenemos que aligerar para llegar a David Hume, máximo exponente del empirismo, y autor para la PAU.

Si surgen dudas o temas controvertidos sobre la filosofía de Descartes, ponedlas en el blog, que puede ser muy servicial y no impone tanta esclavitud temporal como las clases en directo, en las que es difícil comprimir tantos contenidos.

Nos vemos mañana.

P. D. He leído buenos trabajos sobre la Revolución Científica. Los de Ockham estaban algo flojos.



El oráculo de Delfos

10 02 2007

Oráculo

Esta semana en Ética empezaremos a tratar las grandes teorías éticas que se han dado en la Historia de la Filosofía, comenzando por las éticas materiales. Aunque vuestro libro lo pasa por alto, trataremos en una sesión al filósofo griego Platón. Sobre él tenéis una presentación en este blog, en la sección de presentaciones.

Sobre las teorías éticas existe una web muy interesante y cuidada realizada por profesores andaluces de filosofía. Se llama El Oráculo de Delfos. Al entrar en ella os sale una breve introducción. Después debéis pinchar en un recuadro gris en la esquina inferior izquierda, donde dice ESO.

La actividad consiste en ir respondiendo a una serie de preguntas para averiguar cuánto se sabe de cada autor. Si se falla se puede repetir. ¿Os animáis a intentarlo? A ver quién me dice lo que pasa al llegar a la final.